Carlos Mora V.
"Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate a un espejo."
Cuando nos detenemos a leer este escrito, ya hemos transitado un significativo número de años, y cada quien sabe como los ha aprovechado, ya nuestra alforja, habrá guardado todas aquellas experiencias que de alguna forma nos han acicateado en pro de nuestra personalidad, conducta, comportamiento, aprendizaje. Ya sabemos cuáles han sido significativas, positivas y negativas, ya habremos evaluado su alcance, repercusiones. Concretamente, hemos percibido que tan atento hemos estado en nuestro crecimiento, que tanta atención le hemos prestado a nuestra intuición, a nuestro Yo interno, a toda esa sabiduría que traemos de otros viajes por este plano, intercambiando experiencias con otros personajes, otros roles.
Ya habremos identificado y determinado en el presente cómo han sido nuestras acciones, que tan despierto hemos estado en todo aquello en que nos interrelacionamos, cómo hemos sabido aprovechar nuestra vida , en donde han estado nuestras debilidades, que hemos estado haciendo por ser auténticos, cada vez mejores, menos dependiente, que tan inatentos hemos estado y por ello, cuantos errores hemos cometido en todas sus gamas, pero especialmente en lo afectivo, Ya habremos evaluado que tan certera han sido nuestras acciones en pro de cultivar y mantener incrementado por ejemplo, el amor, afecto con aquellas personas que hemos seleccionado como especiales, desde luego, a quien hemos seleccionado como pareja, la que se encargaría a través de la unión dar vida a nuestra generación de relevo.
Lo cierto, que de haber estado atento, claramente identificados con la persona seleccionada, nuestro crecimiento, lograría ciertos niveles espirituales, que a muchos le cuesta acceder y manifestar, como son: la tolerancia, el saber compartir, brindar ternura, amor, respeto, fidelidad y sobre todo, apoyo.
Ya habremos identificado la relevancia de saber aprovechar intensamente cada minuto que se nos da de vida, vivirlo intensamente, aprovechar óptimamente el tiempo que se nos concede y lo más relevante, que lo hemos sabido compartir.
Habremos determinado el por qué nos manifestamos con esta forma y en este plano, determinar cuál en nuestra misión, el por qué se nos dio la oportunidad de aparecer y la dicha de saber reconocer a aquellos espíritus que de alguna forma han estado ligado a nosotros en pro de que crezcamos espiritualmente, sepamos aprovechar la oportunidad intensamente de estar, de avanzar y trascender en todo aquello que nos permita ser cada vez mejores.
Sin duda alguna, en nuestro tránsito se han presentado muchas situaciones que nos han puesto a prueba señalando de acuerdo a nuestras acciones, que tan fortalecido está nuestro espíritu al transitar por esta dimensión de ilusiones, formas perecederas, en donde todo es transitorio, en donde afrontamos un sinnúmero de pruebas que nos indican y nos muestran que tanto hemos trabajado en pro de nuestro auténtico crecimiento.
No cabe la menor duda, que nuestras pruebas se configuran de acuerdo a la ley causa efecto de cada uno, ellas nos afrontan ante hechos que debemos saber manejar para liberarnos de la dependencia- Ya debemos haber determinado si realmente hemos sabido aprovechar el tiempo concedido, en donde hemos fallado, en donde hemos crecido, cuanto realmente hemos aportado en pro de nuestra misión y justificación del por qué estamos, por qué nos identificamos con determinadas personas, porqué de nuestro roles, que tanto hemos aprendido y manejado óptimamente nuestro tiempo de vida, cuán dependiente somos de lo artificial, de lo ilusorio, por qué dejamos que el sufrimiento nos aprisione, condicione, por qué esa queja constante llena de pesimismo , por qué no preocupamos de saber vivir intensamente cada minuto que se nos da.
No podemos quedarnos anclados en el pasado, en hechos que ya se dieron, ello deteriora nuestras energías, nos aprisionan, estancan, evitan muchas veces a que aflore ese potencial que todos traemos y que debemos saber aprovechar en pro de nuestro crecimiento, debemos ubicarnos despiertos, atento en nuestro presente, enfrentarlo con serenidad, optimismo a fin de aprovechar el tiempo, desde luego, sin afectar a nadie, dentro del respeto, tolerancia, comprensión, afecto, honestidad, moral, ética, valores.
Lo invitamos a sorprenderse en su presente, todo ello con el fin de no desperdiciar minutos, horas que se le concede, Vívalo intensamente, recuerde dar paso a acciones que lo hagan crecer, a liberarse de ser uno más del montón, a no generar problemas, ni karma, por no saber aprovechar el tiempo que lo puede liberar de ataduras que lo obstaculizan en su crecimiento.
Libérese del pesimismo, de la queja, de todo aquello que deteriora y contamina ese potencial que trae y donde usted es su propio guardián, gerente de sus acciones. Comparta la felicidad sin originar dependencia, menos ser prisionero de los deseos, pasiones, que son transitorias ,viva intensamente, disfrute su tiempo, recuerde que su paso es transitorio, además, no olvide el no apegarse ni condicionarse a nada, a todo lo que le origine sufrimiento pues eso lo ata y lo afecta, hasta el extremo que le evita vivir intensamente...


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados